Pericial psicológica
Evaluación del estado psicológico, sintomatología, intensidad del daño y compatibilidad del cuadro con la exposición al acoso descrito.
El juzgado no puede valorar lo que no está documentado. Un informe pericial traduce lo que has vivido en una prueba técnica: qué daño hay, de qué intensidad y por qué causa.
El peritaje es el proceso especializado que permite evaluar el daño psíquico y establecer su relación de causalidad con la situación vivida. Es la prueba que rebate el argumento más habitual de la parte contraria: que tu baja tiene causa común y no profesional, o que el malestar viene de circunstancias ajenas al trabajo.
En materia de acoso, el informe pericial suele ser la diferencia entre un relato creíble y un hecho acreditado. Y en los procedimientos por vulneración de la normativa de prevención, es lo que permite conectar la conducta de la organización con el daño concreto sufrido.
Qué peritamos
Evaluación del estado psicológico, sintomatología, intensidad del daño y compatibilidad del cuadro con la exposición al acoso descrito.
Valoración desde la psiquiatría forense: diagnóstico, evolución, secuelas y determinación del origen profesional o común del cuadro.
Análisis crítico de un informe aportado por la parte contraria, señalando defectos de metodología, alcance o conclusiones.
La Fundación cuenta con la Dra. Mayte Lázaro, psiquiatra forense y criminóloga, doctora en Medicina y miembro del Servicio de Peritaciones del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia.
Proceso
Revisamos la documentación disponible y te decimos si el peritaje aporta algo en tu caso. Si no lo aporta, te lo decimos.
Entrevista clínica en profundidad y aplicación de las pruebas psicométricas que procedan, con control de la validez de las respuestas.
Historia clínica, partes de baja, informes previos, comunicaciones laborales y cronología de los hechos.
Informe escrito con metodología, hechos, resultados y conclusiones. Y ratificación en sala si el juzgado lo requiere.
Estructura
Un informe pericial no es una carta de opinión profesional. Tiene una estructura exigible, y los defectos de estructura son lo primero que ataca la parte contraria:
Qué mirar
Si el informe no aplica ningún control de validez, la parte contraria alegará que la persona exageró los síntomas. Es el ataque más previsible y el más fácil de evitar.
Un informe firmado por quien lleva meses tratando a la persona tiene un vínculo terapéutico que compromete su apariencia de imparcialidad.
El perito no puede afirmar que «hubo acoso»: eso lo decide el juzgado. Puede establecer el daño y su compatibilidad con los hechos descritos.
Sin analizar antecedentes ni factores estresores ajenos al trabajo, la relación de causalidad queda abierta y el informe pierde su utilidad.
Si ya tienes un informe y dudas de alguno de estos puntos, podemos revisarlo antes de que lo aportes. Es más barato corregir que rehacer.
Dudas habituales
Cuando hay que acreditar un daño psíquico y su relación con la situación de acoso, y muy especialmente cuando la parte contraria sostiene que la baja tiene causa común. También es determinante en reclamaciones de daños y en procedimientos de determinación de contingencia.
Ayuda, pero no es lo mismo. Un informe asistencial documenta el tratamiento; un informe pericial responde a las preguntas concretas que el juzgado necesita resolver, con metodología forense y control de validez. Lo habitual es aportar ambos.
Si alguna de las partes lo solicita, sí, y es una parte esencial del trabajo: un informe que no se ratifica pierde fuerza probatoria. Nuestros peritos ratifican en sala.
No es recomendable. Quien trata tiene un vínculo terapéutico que compromete la apariencia de imparcialidad del peritaje. Separar ambas funciones protege la validez del informe.
Cuéntanos en qué punto está el procedimiento y qué documentación tienes. Te decimos si el peritaje aporta.